Querido Presidente de Sociedad de Cazadores : Me gustaría que estas líneas sirvieran para hacerte sentir que no estás solo en tu tarea, pocas veces reconocida y muchas criticada, en favor de los intereses de tus cazadores.
Ya sé que tu principal preocupación es gestionar adecuadamente los recursos cinegéticos de tu sociedad y ofrecer a sus socios las mejores oportunidades para disfrutar de su pasión venatoria, eso sí, sin olvidar que el aprovechamiento de hoy ha de tener en cuenta la reserva de recursos para temporadas futuras.
También soy consciente de las dificultades que supone muchas veces caminar dentro de los límites legales dada la maraña de Leyes, Ordenanzas y Reglamentos que las distintas administraciones han impuesto, en algunos casos con criterios que no respetan los derechos de los administrados, haciendo gala de una miopía social que no es capaz de ver las posibilidades socio-económicas de una actividad ancestral y despreciando unos recursos tan necesarios para el sector primario, sobre todo en momentos de especial dificultad como son los que nos toca vivir actualmente.
Pero todas estas inquietudes quedan en segundo plano ante la zozobra que surge todos los años a la hora de renovar la póliza del seguro de Responsabilidad Civil de tu coto, pues no sabes si vas a poder asumir su coste ni cómo explicar a tus socios el incremento de sus cuotas. Por si te sirve de consuelo te diré que esta situación la están padeciendo, si no la mayoría, si muchos de los cotos del territorio nacional, aunque ya dice el refrán que mal de muchos…
Lo que me es más difícil de entender es la reacción que se produce en la mayoría de vosotros: Es que la Federación no nos echa una mano… ¿ Por qué no nos ayuda Mutuasport ?...
Mi respuesta es que ayudamos en lo que podemos... pero milagros, y menos aún, milagros económicos, aún no somos capaces de hacer
Me explico: Como Responsable Comercial de la Mutua me preocupo de ver cómo se comporta el resto de aseguradoras, y te puedo decir que la mayoría de ellas no quieren ni oir hablar de este tipo de riesgos, y la que accede a cubrirlo selecciona de tal manera los clientes, que hasta consiguen beneficios con su contratación… En Mutuasport, por política federativa, no se niega a ninguna Sociedad Federada la cobertura de la Responsabilidad Civil de su coto ni se anula póliza alguna por siniestralidad. Otra cosa es que, año a año, se vaya ajustando la prima de acuerdo con los resultados de esa póliza. A pesar de ello te invito a que compruebes en el Informe de Gestión presentado a la Asamblea General y que tienes accesible en tu Delegación Provincial, los resultados del último ejercicio relativos a la cobertura de R. Civil para cotos (apartado 5-10). Seguramente coincidirás conmigo en que, de seguir por ese camino, los días de Mutuasport están contados.
Y ¿qué podemos hacer? Desde Mutua podríamos proponer una razonable subida de primas para todos los cotos asegurados… Pero los cotos con menor incidencia de siniestros, y que aceptaron de buen grado la importante bajada de primas en el año 2005 con motivo de la entrada en vigor de la modificación de la Ley de Seguridad Vial, no quieren ni oir hablar de subidas… A eso lo llamo yo solidaridad. También se podría proponer que todas las sociedades federadas con- trataran con Mutuasport sus cotos y de esta manera repartir la carga entre un mayor número de pólizas (las buenas y las menos buenas), pero me temo que no se puede obligar a la gente a contratar con una u otra compañía sin rozar la ilegalidad.
Si me preguntas qué puedes hacer desde tu sociedad, se me ocurre que, ya que desgraciadamente no está en tus manos evitar los accidentes en las carreteras de tu coto, sí que puedes contribuir a minorar las consecuencias de los mismos dando cuenta con prontitud a Mutuasport de la ocurrencia de cualquier siniestro, recabando información de las autoridades de Tráfico acerca de las circunstancias del mismo, trasladar de inmediato a la Mutua cualquier requerimiento (extrajudicial o judicial) con el fin de preparar con tiempo una defensa adecuada, sin olvidar notificar anualmente al Servicio Territorial de Medio Ambiente la memoria de capturas, o solicitar pasos de fauna, señalización e incluso vallado en aquellos puntos de las carreteras especialmente azotados por atropellos de fauna.
A pesar de todas estas medidas y en tanto no se modifique la redacción de la absurda Disposición Adicional 9ª de la Ley 17/2005, de los tres posibles responsables en accidentes de tráfico por atropello de especies cinegéticas, el “muerto” se lo seguirán cargando Sus Señorías a los titulares de los cotos.
Ante esta realidad tan esperpéntica no nos dejan más que dos salidas: Asumir los incrementos que irremediablemente se producirán como consecuencia del pago de siniestros, o abandonar el aprovechamiento cinegético de los cotos por no poder soportar la carga económica de los seguros (que en muchos casos ya se está planteando) y ver qué hace la justicia cuando desaparezca el pagano que actualmente carga con la responsabilidad de los accidentes. ¿A quién van a imputar, a la Administración o al vehículo implicado? Sería realmente interesante asistir al desenlace de este dilema…
Te decía que no había más que dos salidas, pero en realidad nos queda una tercera, la más sensata y razonable, aunque no la más sencilla, y no es otra más que la modificación de la nefasta Ley 17/05 en cuya tarea está volcada la Real Federación Española de Caza. Ahí es donde debemos estar unidos todos los cazadores para conseguir entre todos la fuerza necesaria para cambiar una situación que puede poner en serias dificultades la práctica de la caza en España.
Para concluir quisiera pedirte que comentes con tus cazadores estas líneas para que puedan situar a cada cual en su sitio y sepan que Mutuasport es la Mutua de los Cazadores, y queremos serlo durante mucho tiempo, a pesar de las dificultades.
Un fuerte abrazo